jueves, 19 de mayo de 2011
Llevamos 30 años jugando a videojuegos, considerando que se trataban de un mero entretenimiento o incluso una pérdida de tiempo, pero están surgiendo voces que nos indican todo lo contrario; que los juegos inculcan valores, crean lazos sociales y son capaces de generar tales cotas de motivación que los jugadores asumen un grado de compromiso que va más allá de lo “razonable”.
Jane McGonigal es una de esas voces, consciente de que los jugadores llegan a alcanzar tal grado de confianza en sí mismos que se sienten capaces de salvar el mundo, pero sólo el mundo virtual y no el real. Según ella, los jugadores sienten que la vida real no se les da tan bien como la virtual y utilizan los juegos para huir de ella.
Diseñ
McGonigal disecciona las diferencias que existen entre ambos mundos y nos proporciona varias claves:
En el mundo virtual recibes feedback positivo de forma constante (puntos por esto y puntos por aquello), estás inmerso en una misión épica (relevante y con sentido), diseñada a tu medida (según tu grado de experiencia), que sientes que te ha sido confiada y por tanto asumes como un reto personal la responsabilidad de llevarla a cabo, cueste lo que cueste, trabajando duro para superar los obstáculos, siendo productivo, constante y resistente al fracaso, sabiendo que siempre hay algo importante que hacer (no existe el paro), dispuesto a ayudar y colaborar con otros jugadores cuando lo necesitan, con la motivación que supone saber que el esfuerzo tiene recompensa, la satisfacción que proporciona el trabajo bien hecho y creyendo siempre que hay esperanza, que el éxito es posible, porque nada es imposible.
Jane McGonigal: Gaming can make a better world (inglés con subtítulos en castellano)
Etiquetas:Educación,Gamification,Jane McGonigal,Valores
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